Amenazaban con ponerse de moda. Precedidos por Luís Brea, para alguna asistente despistada “el tío del Foto”, Ornamento y Delito cumplieron en directo las expectativas creadas con la publicación de su primer disco “oficial” Rompecabezas de Moda y Perfección Moral.
Los acordes de “La Policía”, tema más que apropiado para esa misión, sirvieron para que la banda ajustase y se ajustase lo máximo posible a los mínimos problemas de sonido irremediables en la caverna Nasti, seguidamente “Loca por ti” , la faceta más romántica del grupo, tal vez también la más pop, despertando ya algún “uhmmm” entre las primeras filas…Todo sonaba ya como debía cuando empezaron a rugir con “Madrid”, the hit (acabo de leer a un crítico decir que todavía no lo es “por falta de medios”, siempre lo mismo, mierda de ciudad).
Ya lo habían hecho, se creaba esa atmósfera mágica, funcionaba la conexión. En la mirada de Rober podía leerse claramente “está pasando, está sucediendo”…Empezaron a sentirse cómodos, a todos se nos olvidaba ya el hielo de afuera o de las distorsiones no deseadas al calor punkarra del tema que probablemente catapultará a la formación.
Ya lo habían hecho, se creaba esa atmósfera mágica, funcionaba la conexión. En la mirada de Rober podía leerse claramente “está pasando, está sucediendo”…Empezaron a sentirse cómodos, a todos se nos olvidaba ya el hielo de afuera o de las distorsiones no deseadas al calor punkarra del tema que probablemente catapultará a la formación.

